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"Maldigo Del Alto Cielo" - Violeta Parra

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Maldigo del alto cielo la estrella con su reflejo, maldigo los azulejos destellos del arroyuelo, maldigo del bajo suelo la piedra con su contorno, maldigo el fuego del horno porque mi alma está de luto, maldigo los estatutos del tiempo con su bochorno. Cuánto será mi dolor. Maldigo la cordillera de los Ande y de la costa, maldigo toda la angosta y larga faja de tierra, también la paz y la guerra, lo franco y lo veleidoso, maldigo lo perfumoso porque mi anhelo está muerto, maldigo todo lo cierto y lo falso con lo dudoso. Cuánto será mi dolor. Maldigo la primavera con sus jardines en flor y del otoño el color yo lo maldigo de veras, y la nube pasajera la maldigo tanto y tanto porque padezco un quebranto, maldigo el invierno entero, por el verano sincero maldigo profano y santo. Grande será mi dolor. Maldigo la solitaria figura de la bandera, maldigo cualquier emblema, la venus y la araucaria, el trino...

Viviré 100 años.

Viviré 100 años, lo he decidido. Serán años necios y sin compromiso, tiempo de cultivo de mi sangre, cosecha de la enfermedad del hoy. Serán años de saltos y exabruptos, tiempo de verde y azul, cielos nublados y vidrios convexos. Serán meses de voluntad, lejos de casa, llenos de clavos y madera, tiempo para pulir mis manos vírgenes. Serán meses de caminar y correr, de ordenar a mis piernas seguir senderos inexistentes, tiempo de dibujar cicatrices de lo que vendrá. Serán días de atención, de lánguidos detalles y respuestas, tiempos de luz ciega, horas de tiza flotando en el viento. Serán días para agradecer y lamentar, por las tormentas y el trigo, tiempo de miel y betarraga, horas para escapar amargamente del mundo. Será un montón de caos, una colección de emergencias y odios, una paciente espera recompensada, un conjunto de risas y lágrimas de ácido sulfúrico, una infancia deliciosa en el final de mis días. Todo esto ha sido, además de banderas y papel, años de cruda ...

Chiste III

... Había una vez dos tipos en un manicomio. Una noche, deciden que no quieren seguir viviendo en el psiquiátrico, y deciden escaparse. Así que se suben al tejado, y allí, frente a un estrecho hueco entre dos bloques, ven los edificios de la ciudad, recortándose a la luz de la Luna, contemplando cerca su libertad. El primer tipo salta sin problemas. Pero su amigo no se atreve y tiene miedo a caer. Entonces, el primero tiene una idea. Le dice: " Hey, tengo aquí mi linterna. ¡Alumbraré el hueco entre los edificios, y podrás caminar sobre el rayo hasta mí! " Pero el otro mueve la cabeza. Dice: " ¿Qué te crees? ¿Que estoy loco? ¡La apagarías cuando estuviera a mitad de camino! ". -

El Aromo de la Vida

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" Un aromo, sólo quiero un aromo para subirme a él ", decía el abuelo Juan, un anciano moribundo. El abuelo, cuando niño, acostumbraba a subirse a un aromo florido y entre las ramas soñaba que era un capitán invencible en su nave de oro. Así recorría el mundo arrebatándole personas a la muerte. Bajaba del aromo sólo cuando su madre lo llamaba al anochecer. Tanto insistió el viejecito que finalmente, como último deseo, lo llevaron al pie de un enorme aromo florido. El anciano se incorporó de su camilla, y subió ágilmente al árbol dorado. Pasaron muchas horas y los doctores lo llamaron para que bajara. Enorme fue su asombro, al ver bajar a un niño saludable. - Gonzalo Rubén Brito Barrios, Viña del Mar.  Concurso "Te Cuento Mi Cuento" del programa Chile Crece Contigo. Lo encontré tirado en la calle, en un atardecer soleado de mi pueblo. Hoy lo comparto con quienes puedan sentirse como el abuelo Juan. _

Walking Around.

(extracto) Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos, con furia, con olvido, paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia, y patios donde hay ropas colgadas de un alambre: calzoncillos, toallas y camisas que lloran lentas lágrimas sucias. Pablo Neruda.

Discurso en Ceremonia de Titulación 2010 de Sociología UdeC

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“ Al final del viaje, partiremos de nuevo. Al final del viaje, comienza un camino… otro buen camino Al final del viaje, estamos tú y yo… ¡intactos !”. - Silvio Rodríguez Autoridades académicas, profesores y profesoras, padres y familiares compañeros y compañeras, amigos y amigas, público en general: Para quienes estamos aquí, en este momento, hoy, 17 de Diciembre de 2010, es, sin duda, un día especial e importante. Sin embargo, para el resto de las personas que habitan esta tierra, la inmensa mayoría allá afuera, es sólo un día común y corriente, como cualquier otro. ¿Qué es lo que hace la diferencia para nosotros? ¿Qué es lo que realmente estamos conmemorando hoy? Convertirse en profesional no cambia fundamentalmente quiénes somos, así como tampoco nos transforma el hecho de tener una u otra posesión material, o de dormir una hora más o una hora menos cada noche. Si bien recibir un título universitario es un gran “objetivo de vida”, de acuerdo al deber ser establecido, aparte de...

Viaje.

- Escena : Decenas de personas en un Terminal de buses, yendo y viniendo, compartiendo un espacio pasajero, al que ninguno de nosotros pertenece. Tantos destinos, tantos orígenes. ¿Cuántas historias tendrán para contarse? ¿Cuántas razones habrán detrás de su paso por ese lugar, y de su posterior o anterior viaje? Un solo asiento disponible. Al lado mío, una mujer de mi edad. Minutos después, sin que nada pase, se levanta y se va. Nos cruzamos por unos minutos, sin romper el silencio, luego cada uno continúa su viaje. Fin de la historia. ... Regresa. Se sienta exactamente al lado mío. ¿No había terminado ya la historia? No se le puede preguntar a alguien nada sin una razón, los puentes no existen, el hombre los destruyó. La confianza es una construcción de largo plazo. Me levanto a comprar, le encargo mis bolso. Creo un puente. Regreso, le ofrezco chocolate. No hay más diálogo. Quedan muchos segundos para que los buses partan. No más espera. Hablamos. Sonríe un par d...